PASTORES EVANGELICOS ESTAFADORES.
Henry Preza.
Cuando tenía doce años conocí al pastor Lorenzo. Él fue el primer hombre que me pastoreó. A pesar de tener un final triste recuerdo muchas cosas positivas de este hombre a quien yo aprecié y respete por años. Recuerdo que él en una ocasión hablando con nosotros en la granja nos habló una gran verdad que me impactó profundamente. Él nos hablaba de cómo es fácil, al tener posiciones de liderazgo en las iglesias, aprovecharnos de la gente, ganar dinero fácil e incluso estafar.
Unas de sus palabras en esa ocasión fueron: “Cada vez que uno toma dinero de la obra debe pensar en que a uno no le cuesta nada, por lo menos, no le cuesta tanto como le cuesta al obrero, al campesino, a la costurera, al vendedor. Es cierto que predicamos y visitamos personas, pero, eso es una vocación de Dios, un ministerio no tiene precio, lo que tiene precio es el esfuerzo de la gente y por eso hay que cuidar ese esfuerzo, administrarlo bien en la iglesia y no gastar un centavo sin antes pensar en este sacrificio de las personas. Eso hace que uno no gaste sólo por gastar.” Esto vino porque cierto pastor allá por 1999 había sido encontrado ganado dinero ilícito a través de una estafa. Entonces, él platicaba con nosotros sobre eso por la gran amistad que tenía con mi padre.
Esta tarde escuchando las noticias supe del caso de otro “pastor” que había estafado más de cien personas con la promesa de construirles una casa con “ayuda internacional.” Con una organización a la que él le había puesto “GETSEMANÍ” logró estafar a muchas personas. Ahora estaba preso y muchos cargos sobre él.
Esto de la estafa no es tan nuevo. En realidad son ya tantos los líderes religiosos que han sido encontrados teniendo prácticas inconsecuentes a su llamado que quizá esa sea una de las razones porqué para muchos el evangelio de Cristo no tenga tanta credibilidad.
Pero analicemos el punto financiero de los pastores. En primer lugar, el pastor sabía delega las finanzas de su iglesia otros hermanos no porque se desconfíe de él sino por cuestión de conciencia y para evitar la tentación de Satanás para tocar dinero que es de Dios.
En segundo lugar, no es obligación que un ministro viva del evangelio. El mismo Pablo no vivía del evangelio sino que ganaba su sustento. Con lo cual se quita la venda de los ojos que tienen muchos hoy al pesar que es de ley que un pastor esté a tiempo completo. En la Biblia, según el ejemplo de Pablo eso no siempre es necesario. Los pastores de iglesias pequeñas deberían trabajar como sus miembros. Como me dijo un amigo bautista que tiene una iglesia pequeña en Guatemala: “Si yo le exijo a mis 30 miembros que trabajen arduamente en la obra y ellos trabajan 8 horas diarias que me impide a mí que yo también trabaje 8 horas y dé todo lo demás de mi tiempo para la obra. De todas maneras la iglesia es pequeña y así yo me sostengo y hasta sostengo a mi iglesia.
Conocí a otro pastor menonita que durante 40 años vivió y sustento a su esposa y cinco hijos con el trabajo de sus manos a través de una granja y hoy los hermanos lo sostienen a causa de su edad.
La hija de un pastor de la Iglesia Centro Americana le contaba a mi esposa que su padre viajaba de vez en cuando a Estados Unidos (es ciudadano) para trabajar y traer dinero para ayudar a los pobres de su iglesia. ÉL sostiene dos iglesias sin recibir salario y aunque ya lo ha recibido sólo lo ha hecho cuando el tiempo ya no le ha alcanzado para visitar a los hermanos y dedicarse a la oración y la Palabra.
Un pastor del Tabernáculo Bíblico Bautista de El Salvador me contaba que él pasó 3 años sin pedir ofrendas en su iglesia, pues, él era ingeniero y ganaba lo suficiente para ayudarle a los hermanos, construir su templo y sobrevivir. Después pidió ofrendas porque su pastor general le dijo que no le quitara a los miembros la bendición de dar.
Un pastor de las Asambleas de Dios vendió su casa y carro para pagar las deudas de la iglesia.
Así sucesivamente encontramos ejemplos de ministerios eficaces que no necesariamente han vivido del evangelio.
Ahora analicemos esto ¿Es pecado que un pastor viva del evangelio? Por supuesto que no. Si la congregación es auto sostenible y puede a la vez sostenerlo puede hacerlo. “El obrero es digo de su salario” y digno es que el que trabaja no coma. Así como es digno de morir de hambre un pastor que no se preocupa por las ovejas sino que sólo las trasquila. El pastor debe hacerse la pregunta si es justo que él viva del evangelio o si podría hacer un esfuerzo extra para no depender de los hermanos.
Lastimosamente hay en la actualidad tantos pastores asalariados que sólo están engordándose ellos y sus familias, pero, sin preocuparse en lo más mínimo por sus ovejas. Se inventan proyectos y quién sabe cuantos cuentos más para estafar a su gente. Proyectos que no van a ningún proyecto sino sólo al estomago de ellos.
Si alguien trabaja digno es de recibir de Dios su salario. Para a todos los estafadores, vividores del evangelio, cerdos de engorde los juzgará Dios no yo.
El evangelio no es un negocio, es el evangelio de Dios donde en lugar de quitar hay que dar la vida.
Mientras tanto todavía hay siervos que son capaces de sacrificar hasta lo suyo por amor de Dios. Que Dios los bendiga y guarde, que Dios los fortalezca y que lleguen al final para obtener su corona.
Apostasia diária
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Por Joaquimtiago Bill
Apostatar é uma ação de abandono do que se acreditava e não acredita mais. É
como se não fizesse mais sentido crer no que se crer os ...
Hace 1 día
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