SOBRE QUÉ ESTAMOS FUNDADOS.
Duane Nisly
Jesús contó una historia en Lucas 6:48-49 acerca de dos hombres que construyeron casas. Muy parecidas eran las dos en apariencia. Sin embargo,
había una gran diferencia entre las dos casas; una diferencia que no se notaba a simple vista. Jesús dijo que el primer hombre cavó profundamente y puso el fundamento sobre la roca. En cambio, el otro no puso fundamento sino que construyó encima de la tierra. Nos dice en Mateo 7:26 que él construyó sobre la arena. Todo iba muy bien hasta que llegó la tormenta.
Ésta entonces reveló la gran diferencia entre las dos casas. En estos días el mundo también es azotado por severas tormentas. Los atentados terroristas en Nueva York y en Washington del 11 de septiembre (de 2001) sacudieron al mundo entero. (Igual que otros atentados en diferentes partes del mundo). El temor se ha apoderado de mucha gente, especialmente en los Estados Unidos (por otras futuras amenazas). En este momento, en que estoy escribiendo esto, la guerra sigue en Afganistán y nadie sabe dónde va a terminar todo. Miles y miles de refugiados buscan abrigo y comida. Buscan un lugar seguro. El conflicto entre los israelíes y los palestinos va de mal en peor. Podemos decir que las lluvias y los ríos están dando con ímpetu contra la casa. La pregunta es: ¿Qué sucede con tu casa en medio de esta gran tormenta?
Es muy preciso que la base de nuestra casa esté firme. Para que resistamos las tormentas del presente y después en el juicio final, tenemos que construir sobre la Roca. La Biblia dice que Jesús es la Roca sobre la cual tenemos que construir para poder resistir las tormentas. “He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; y el que creyere en él, no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser la cabeza del ángulo; y: piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados”
(1 Pedro 2:6-8).
Esa roca, Jesucristo, llega a ser una roca de tropiezo para los desobedientes.
Eso depende de nosotros; pero para los que se someten al señorío de Jesucristo, él es el firme fundamento sobre el cual podemos construir.
¿Qué decisión tomamos en cuanto a Jesús? Para los que creen en su nombre y lo siguen fielmente en obediencia a su palabra, Jesús es el fundamento que no se mueve en medio de las tormentas. Además, esa roca es lo único que resistirá el juicio final cuando comparezcamos ante el gran juez del mundo, Jehová Dios. ¿Sobre qué has construido tu casa? ¿Resistirá las tormentas de esta vida y después el juicio venidero?
Publicado en Revista “La Antorcha de la verdad”, Edición Enero-Febrero 2002, Volumen 16, página 2. Usado con los permisos correspondientes. Nota entre paréntesis por Henry Preza.
UN LLAMADO DE LA SANTIDAD
-
UN LLAMADO DE LA SANTIDAD
Ronald J. Border
La importancia de una vida distinta
Lamentablemente hay un aspecto de la santidad que muchas iglesias pasan po...
Hace 17 horas
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada