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sábado 7 de noviembre de 2009

LA MUERTE DE SHAFICK HANDÁL.

LA MUERTE DE SHAFICK HANDÁL.

Henry Preza.


Creo que fue el mismo 24 de enero de 2006 que supe la muerte de Shafick Handál, revolucionario salvadoreño, líder político de multitudes y gran pensador nacional. Muy conocido por su forma franca de decir las cosas, su sentido del humor y sus problemas constantes con la televisión salvadoreña y, en especial, con algún tipo de periodistas que buscaban provocarlo.

Su muerte cayó en la misma fecha del cumpleaños de mi madre y es en la misma fecha en que celebro el aniversario de boda con mi esposa. Además, yo cumplo años el mismo día de Shafick. Después de esas similitudes, una cosa que admire de él fue el hecho que vivía lo que hablaba y que sus ideales eran auténticos. Independientemente si sus ideales eran los correctos creo que él si trataba de mostrar con sus hechos que quería vivir sus ideales y que no era simple política. Murió sin cuentas bancarias y su vida era vivir para tratar de favorecer a los pobres de su contorno. Creo que en algún lugar conservo una colección de discursos de él que reflejaban esta verdad.

Sus ideales puros, todas sus buenas obras, su sinceridad, su amor por la gente, su liderazgo fuerte y su ejemplo ¿Le habrán servido para su salvación?

Cuando leo la Biblia encuentro varias verdades en cuanto a la salvación:

Dice el necio en su corazón:

«No hay Dios.»
Están corrompidos, sus obras son detestables;
¡no hay uno solo que haga lo bueno! Salmo 14:1

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica. Efesios 2:8-10

En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios. Romanos 5:1-2

Todo el que cree que Jesús es el Cristo, ha nacido de Dios, y todo el que ama al padre, ama también a sus hijos. Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios. En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir, porque todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Ésta es la victoria que vence al mundo: nuestra fe. 1 Juan 5:1-4


Fue como a las 10 de la noche que supe la muerte de Shafick. Cuando lo supimos hubo silencio, luto y tristeza en nuestra casa. Lágrimas corrieron por mis ojos al pensar en la vida de éste hombre y su eternidad. Este sentimiento ya lo he tenido varias veces ante la muerte de otras personas, pero, en esa vez fue especialmente triste, pues, aunque ese hombre llevaba impresos los pensamientos y sentimientos de un pueblo, años de lucha y obras, me preguntaba si habría tenido un encuentro con Cristo. Pues, sino fue así, sólo desperdicio su vida.

Yo no sé si Shafick habrá conocido a Jesús, ni tampoco sé dónde está, pues, no es de nosotros el juicio de nadie, pero, cuando nos encontramos ante la verdad que la muerte se acerca para cada hombre bien vale la pena encontrarnos con Dios. No importa lo bueno que seamos, lo compasivos y misericordiosos, lo que importa es si tienes a Jesús.

¿Lo tienes dentro de tu corazón?

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